viernes, 6 de marzo de 2009

PERSPECTIVA









Perspectiva

Alejate de esa ventana donde pasan las balas que pueden desfigurar tu cara.



Ya no veas el sol que antes era luz y que ahora es algo que se quema...que nos quema.




La inmensidad ya vendrá...ya vendrá...sólo aguanta un poco más, y entonces nos subiremos en ella y volaremos entre las espinas de las personas que nos han hecho daño, y nosotros nos las encajaremos, y nos reiremos de sus espinas que se rompieron antes de entrar en nuestra piel...




Aleja tu cara de esa pared, y no mires de frente, para que tu cerebro no explote con las imágenes que ahí hay...si no, sangrarás y sangrarás...hasta que falto de todo, succiones tu propia sangre, porque no habrá nada más que comer, más que tu propia sangre.




Ese venado que está allá quiere que lamas su cuerpo y que comas pasto con él...el único arbusto que queda de la guerra.No vallas, por favor, que así siempre pasa: tus ojos miran que el asfalto está levantado por cualquier parte, y que sobre él, yacen los cuerpos que se han hecho inmortales. Ahí es cuando aparece algo que ciega...El venado es eso...Por eso te digo que no vallas, no te acerques¡Noooooooooooo!¡Noooo, no vallas, te digo!No saltes el muro de la ansiedad!¡Regresaaaaaaaa!





...
Te dije...Ahora haz explotado, y ya formas parte de la normalidad.
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¡Qué es lo que veo!

Pero... ¡mira!...qué bello venado...



Edith Mictecacihuatl

miércoles, 4 de marzo de 2009

HACE YA CINCO AÑOS

Padre, para ti son estas palabras:
Hace ya cinco años que empezaste un sueño interminable. Tu trayectoria terminó y te convertiste en polvo, en energía, en tiempo...ahora riges el tiempo.
En todo momento estamos juntos...hasta cuando hago el amor estás de inoportuno...
Te alimentas de mí, de mi tristeza, y aunque me dices que ya tienes hastío del sabor de mis lagrimas, me siento frustrada por no tener el platillo que deseas.
Yo no puedo ser alegre, Padre. Mi constitución lo ha definido.
Sigo viviendo aquí... en el caldo más asqueroso, en el lugar más fangoso que existe. Tú, Tú que dejaste tu mar, tu cielo, tu vida, y que la entregaste al servicio de esta ciudad...tú, tú debes saberlo más que nadie.

En las noches de ansiedad, trata de curarme, y acuéstate junto a mí. Ahí siempre tendrás un espacio para darle forma a tu energía cansada de estar en todas partes siempre...
Espera el día en que yo inicie mi sueño interminable, para que podamos ir a donde te guste más estar.

Edith Mictecacihuatl (a la memoria de José Clemente Pérez Martínez)

viernes, 27 de febrero de 2009

Ayer te amé en nuestra cocina

Ayer te amé en nuestra cocina.
La sopa hecha,
hecho el atardecer...
hecha el alma en la olla de peltre,
y hecho el son del destino,
que días más tarde tendría hecho el camino
aplastado por cada pie.

Ya no habitamos esos cuartos,
es cierto.
La cocina donde nos amamos
se trago nuestra felicidad:
las paredes fracturadas
chuparon las entrañas de nuestro sexo...
del tiempo que fue nuestro...
del grito dado en las quinientas noches...

Ayer cerré los ojos...
y amé nuestra cocina.


Edith Mictecacihuatl 27 de febrero de 2009

martes, 17 de febrero de 2009

El zanate y el poeta


El zanate quiere ser igual que el poeta.
Tal vez se parezca en el sigilo,
en la palabra que trae dentro
y que no ha de sacar
mas que con canto metafórico.


Él, es oscuro como el zanate.
En las tardes de caminata
vuela sobre el pueblo...
y aplaude la tradición que se transforma,Añadir imagen
y critica la tradición que se estanca.


El zanate grasna poesía para los pobres,
pero la costumbre a su melodía
llena de sordera los oídos del centro...
los oídos del tiempo...


Él, grita en su poesía para los pobres,
pero la costumbre a lo cotidiano
hace insensibles las pieles del centro...
las pieles del tiempo...
(gusta lo estancado, gusta lo estancado)


El zanate no perdona el desdén:
mancha.
El poeta no perdona una mancha:
desdeña.


Pero el zanate siempre querrá ser igual que el poeta...
nunca podrá serlo:
El zanate puede venir a mí, puede ir de pueblo en pueblo
y no olvidarse de su kiosco.

El poeta...


Impávida, desde acá, veo venir al zanate...
¡míralo, aquí está!
Pero nunca más veré al poeta.


Edith Mictecacihuatl
17 de Febrero de 2009




miércoles, 11 de febrero de 2009

DEBÍ SER LO QUE ANSÍO


Angustiada por esta vida
que no sé vivir...desperté.
No debí haber formado parte
de esta trayectoria del polvo.




Debí quedarme en la nada.
Debí quedarme en el tiempo.
Debí no saber respirar...
Debí quedarme en el viento.




Debí ser el sonido
que desangra cerebros.
Debí ser un orgasmo
que causa gemidos.
Debí ser un latido...
o mil consuelos.




Debí ser la nostalgia
que causa suicidios.
Debí ser el suicidio
que acusa de cobarde.
Debí ser lo que arde...
Debí...
Debí ser lo que ansío.






Edith Mictecacihuatl

viernes, 31 de octubre de 2008

UNA MANTARAYA CRUZA EL TELEVISOR


Quiero cortar esa sensación de muerte...pero no puedo, hasta que se me ocurre apagar la lámpara y mirar hacia el televisor que ya no está encendido.De pronto, una mantarraya empieza a nadar en la pantalla. Me es muy extraña esta situación, porque no tiene nada que ver con la película francesa que hace unos instantes veía: Hasta pronto. Viajamos a España, Marruecos y Grecia. Sentí miedo porque me fui. Me enamoré en la "discoteca" expontáneamente. Me compró un brazalete caro, y me acosté con él. Robó un banco, y mató. Nos fuimos. Teníamos mucho dinero. En la aduana griega me detuvieron, y él se fue.Alguien, no sé quién, me ayudó y dijo que podría trabajar de niñera. Sería la niñera de Dimitri. Dimitri no existía. El "padre" sólo quería satisfacerse con alguien. Escapé. Me volví lesviana por tres días, y mis padres fueron por mí al aeropuerto de Grecia...
Por eso se me hizo extraño ver en el televisor apagado, una mantarraya que empezó a nadar ahí...
Edith Mictecacihuatl

lunes, 25 de agosto de 2008

MASTURBACIÓN AUTÓNOMA

La luz de la calle entra por un orificio que tiene la ventana. Es lo único que puede darle iluminación a mi lúgubre aposento. Aún, con la escasa luz, alcanzo a ver mis hermosas piernas, y quisiera hacerme el amor.
No necesito pensar en filósofo, en poeta, ni en historiador. Además, perturbarían mi deseo al hacer sobrepasar la exitación, con cuestionamientos de índole maquiavélico.Yo sólo quiero hacerme el amor. No quiero saber nada de métrica, ni de versos que cuadren perfectamente, como los de Fray Luis de León, No quiero saber del "non serviam", ni de Altazor. Sólo quiero sollozar de gozo... que la vida es tan corta, como para preocuparme sobre las Cruzadas, o los Godos. No quiero pensar en alguien que hubiera encimado su cuerpo en el mío, tomándome las dos manos, y forcejear, para meter la estaca que da la muerte efímera.He decidido hacerme el amor... solitariamente.

Edith Mictecacihuatl