viernes, 25 de julio de 2008

MUJER ILUSA

Qué vergüenza de mujer sobajada por sí misma. Deshecha en todos sus rincones corpóreos, pensando ocho horas después del dilubio, y creyendo que la inmundicia, con vacuna, se termina.Así será, y así han de ser por siempre los que cargan una estaca enfrente, como el tal Cinecias, que sólo quiso a Mirrina para el alimento de su ego. Nunca Atenas le importó.Ilusa, si pensabas que más allá de las fronteras existe la palabra amor. Ilusa, mil veces ilusa. Bienvenida a la convencional ronda de cortejos, en serie, de maquila, donde tendrás que decir: aquí lo he conocido, lo he tocado, y lo he besado; y mira, trae calzado atractivo. Si no dices así, no vale tu cortejo. Y... ahora sí, ordénate al sistema, ¡fírmes!, que hasta aquellos que se dicen poetas, conocedores de otros mundos; invitadores a dar paseos por conciencias lejanas, y superiores, son los que más están hundidos en la mierda hegemónica.Que conozcan, sí, que palpen amores y que amores los palpen, porque pobres, no ha de valerles ese amor, si no ha salido del mencionado empaque.Y que sepan todos los que piensan ser el centro del sistema solar: de galaxias está lleno el infinito.Que siga la vida...aquí no ha pasado nada.



Edith Mictecacihuatl