Ayer te amé en nuestra cocina.
La sopa hecha,
hecho el atardecer...
hecha el alma en la olla de peltre,
y hecho el son del destino,
que días más tarde tendría hecho el camino
aplastado por cada pie.
Ya no habitamos esos cuartos,
es cierto.
La cocina donde nos amamos
se trago nuestra felicidad:
las paredes fracturadas
chuparon las entrañas de nuestro sexo...
del tiempo que fue nuestro...
del grito dado en las quinientas noches...
Ayer cerré los ojos...
y amé nuestra cocina.
Edith Mictecacihuatl 27 de febrero de 2009
viernes, 27 de febrero de 2009
martes, 17 de febrero de 2009
El zanate y el poeta

El zanate quiere ser igual que el poeta.
Tal vez se parezca en el sigilo,
en la palabra que trae dentro
y que no ha de sacar
mas que con canto metafórico.
Él, es oscuro como el zanate.
En las tardes de caminata
vuela sobre el pueblo...
y aplaude la tradición que se transforma,

y critica la tradición que se estanca.
El zanate grasna poesía para los pobres,
pero la costumbre a su melodía
llena de sordera los oídos del centro...
los oídos del tiempo...
Él, grita en su poesía para los pobres,
pero la costumbre a lo cotidiano
hace insensibles las pieles del centro...
las pieles del tiempo...
(gusta lo estancado, gusta lo estancado)
El zanate no perdona el desdén:
mancha.
El poeta no perdona una mancha:
desdeña.
Pero el zanate siempre querrá ser igual que el poeta...
nunca podrá serlo:
El zanate puede venir a mí, puede ir de pueblo en pueblo
y no olvidarse de su kiosco.
El poeta...
Impávida, desde acá, veo venir al zanate...
¡míralo, aquí está!
Pero nunca más veré al poeta.
Edith Mictecacihuatl
17 de Febrero de 2009
miércoles, 11 de febrero de 2009
DEBÍ SER LO QUE ANSÍO

Angustiada por esta vida
que no sé vivir...desperté.
No debí haber formado parte
de esta trayectoria del polvo.
No debí haber formado parte
de esta trayectoria del polvo.
Debí quedarme en la nada.
Debí quedarme en el tiempo.
Debí no saber respirar...
Debí quedarme en el viento.
Debí quedarme en el tiempo.
Debí no saber respirar...
Debí quedarme en el viento.
Debí ser el sonido
que desangra cerebros.
Debí ser un orgasmo
que causa gemidos.
Debí ser un latido...
o mil consuelos.
que desangra cerebros.
Debí ser un orgasmo
que causa gemidos.
Debí ser un latido...
o mil consuelos.
Debí ser la nostalgia
que causa suicidios.
Debí ser el suicidio
que acusa de cobarde.
Debí ser lo que arde...
Debí...
Debí ser lo que ansío.
que causa suicidios.
Debí ser el suicidio
que acusa de cobarde.
Debí ser lo que arde...
Debí...
Debí ser lo que ansío.
Edith Mictecacihuatl
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