martes, 5 de agosto de 2008

LA NOCHE DEL POETA

La noche del poeta quede atrás, y que aplaste bien la tierra bajo sus pies, donde alberga la semilla que da el alimento al vil mortal.Que peque como todo aquel que mira el escaparate; como aquel que cambia consuelos vanos en la caja idiota; como aquellos que tienen el control de su vida, en un control.La noche del poeta quede atrás, y que mate a la luna, antes de la noche inspiratoria. Que no sea símbolo y guía de los conceptos y alegorías que trazan el camino de la creación.Que peque como todo aquel que compra en la tienda y engulle un litro de "negro sabor", y que sepa el muy sabio al beber, que tres litros de líquido vital se han desperdiciado para "su litro".La noche del poeta quede atrás, y que, presionado por el crédito y deudas, no duerma las noches eternas, que aún poetas ilusos duermen.Que sólo mire el techo impregnado de signos pesudos, y que enriquezca aún más a las inmundicias hechas de capitalismo. Que no duerma, que no duerma jamás...La noche del poeta quede atrás, y que dé un recorrido conciensudo a esta puta vida, para que como creador, invente un nuevo mundo en su poesía, donde quepamos sólo los viles.

Edith Mictecacihuatl (5 de Agosto de 2008)

EL FOCO


Hay tiempos que siento encrucijadamente perdido mi sentido. El albergue de mis ojos se dirije hacia arriba. Veo una luz falsa, que no es la de Dios. No creo en él ahora, pues hizo caso iluso a mis ruegos nocturnos, y lo dejó allá, y me dejó aquí. No veo la luz que muchos dicen viene al final de un túnel. La que yo miro es la de un foco, y decido verlo por más de un minuto...
Ahora estoy dentro de una bombilla. Juego en el alambrito resorteado que hace los colores, colores falsos.Estoy dentro de un sol creado por el vil mortal. Su tamaño lo confirma: es tan insigne y tan grande a la vez. Fue invento contranatura, y ha memorado al inventor. Ha pasado por años en las mentes de los libros, mientras el sol se nos olvida cada día...



Edith Mictecacihuatl