domingo, 5 de abril de 2009

La constante

LA CONSTANTE


Las llamas del estómago
son las que me dicen siempre
que la tristeza en mí, aún se quema:
arde entre mis pellejos
y goza nadando entre mi sangre.
Nubla la palabra:
mi palabra.
Pero después...
queda estampada en la hoja blanca.


Es el nudo gutural
(manifiesto en dos gotas saladas)
lo que me dice siempre
que la tristeza en mí, aún se quema:
arde entre mis pellejos
y goza nadando entre mi sangre.
Flaquea el caminar:
mi caminar
Pero después...
queda estampada en la hoja blanca.



Edith Mictecacihuatl

1 comentario:

Alfonso Huerta dijo...

también hay tristezas gélidas que atizan el hielo de nuestra renuncia